Wednesday, June 18, 2008

Caminado...

Hace poco vi anuncio de zapatos, Ferrato creo donde el slogan dice algo así como: “vuelve a caminar”. Lo leí hace mucho en las revistas que tengo en mi escusado y no le di la más mínima importancia hasta hoy.


Vuelvo a caminar. Decidí dejar mi auto en la cochera e irme caminado al trabajo, de ida y de regreso. Todos, aparentemente molestos me cuestionan por no usar el coche. Y parece que las explicaciones que expongo, que para ellos son como justificaciones absurdas, no los convencen del todo. Cuando en realidad lo que menos me importa es convencerlos de algo o de nada e intento ponérselos más claro y simple que el agua cuándo respondo su clásica y estúpida pregunta:

Metiche: …Y entonces… para que te lo compraste?...

Su servibar: Para usarlo, y NO usarlo cuando se me pegue la soberana y real chingada gana.

Sólo así dejan de cuestionarme. Lo que es cierto es que a pesar de la comodidad que pueda ofrecerte un automóvil aislándote de las inclemencias del tiempo, acortando tiempos y distancias; en realidad no siempre es así, sobre todo cuando eres un empleado trabajando en el centro de la ciudad de Querétaro. Si eres patrón o político está poca madre pero si no, simplemente es un suplicio. Supongo que es igual en todas las ciudades, la saturación vehicular provoca la carencia de espacios para aparcar tu unidad, ya sea en la calle o en espacios privados destinados a salvaguardar la seguridad de tu vehículo a cambio de al menos 35 pesos (el más barato), donde después de 8 horas encontrarás tu transporte particular sano y salvo, pero todo asoleado y completamente empolvado. El centro histórico es relativamente seguro pero nunca se salva de los rayones de los ojetes que te odian porque deben pagar peaje para trasladarse de un lugar a otro en el transporte público. Aún así, si te animas a dejarlo sobre la acera tienes que llegar al menos 30 minutos antes de la hora de checado, más o menos a medio km de distancia, si quieres caminar menos entonces tendrías que llegar una hora antes.

Como de mi casa a mi lugar de trabajo hago exactamente 30 minutos caminando, pues ya podrán imaginarse cual fue mi conclusión. Por supuesto esta decisión no se lleva bien con la hueva y mucho menos con la resaca alcohólica debido al moderado esfuerzo físico necesario para llegar a tu destino, pero suficiente para cubrir la cuota diaria mínima necesaria recomendada por la secretaría de salud, y en anuncios de “comida sana” en sus pequeñas leyendas plasmadas en las empaques o en efímeras apariciones en comerciales de televisión.

¿Qué otras ventajas existen?

- No colaboro con el calentamiento global, al menos no durante la mañana.

- Llego menos estresado al trabajo, aunque con sólo pisar el edificio recupero en segundos mi estado crítico obteniendo más canas y perdiendo cabellos en lugares estratégicos.

- Me ahorro una lana, la cual me gasto en otras pendejas pero al menos ya no en gasolina o estacionamientos.

- Si me salgo más temprano me administro unos taquitos de bistek, lengua o cabeza o cualquier tipo de garnacha que se me atraviesa. Fruta no por que ó no venden o está muy cara.

     - Y ya de pilón…

Voy caminando mirando a las muchachas voy...
 
Uhhhhhhhhhh
Uhhhhhhhhhhhh
Uhhhhhhhh
Uhhhhhhhhhhh…

1 comentarios:

Ross said...

jajajajajaja----

a mi me gusta mucho caminar.. el auto ademas de aislarte de las inclemencias del clima, tambien te aisla de las personas, y no te deja observar muchas cosas...

jijiji ... somos unos gordos sin escrupulos .. pero felices! .. yo tambienm prefiero taquitos de bisteck que frutita en la mañana..

Lo malo es que por mi pinta de niña sangrona . nadie me invita o lleva a comer tacos !!! igual me voy sola.. jajaja